Salimos temprano de Bucarest hacia el norte rumbo a Sinaia, ciudad ubicada en los Cárpatos, al pie de los montes Bucegui cuyos atractivos principales son el Monasterio que le da su nombre y el castillo de verano de los reyes rumanos, aunque también funge como balneario debido a sus aguas minerales y es muy visitada en invierno por esquiadores.
Iniciamos nuestro día visitando el Castillo de Peles:
Está abierto de jueves a domingo de 9:15 a 16:15 en verano y la entrada cuesta $4,50 euros. Es importante llegar temprano, pues son muchos visitantes y el número de personas por entrada es limitado. La visita es guiada y permiten solo dos grupos de 15 personas dentro del castillo. De tal forma que la fila puede tardar hasta hora y media. Pero vale la pena la espera, para apreciar uno de los castillos más bonitos que he conocido en Europa. Subiendo el sendero encuentras unas vendedoras que ofrecen las frutas de temporada en unos lindos canastos.

