FRANCIA

CORCEGA I

 

La visita la hice durante un recorrido por las islas del Mediterráneo: Malta, Chipre, Sicilia, Creta y Córcega.

La Isla de la Belleza como la llaman en Francia, está situada en el Golfo de Génova, es una isla en roca calcárea, muy montañosa, con hermosos acantilados en sus costas del sur y grandes bosques de castaños en el centro. Uno de sus principales tesoros, atracción de montañistas de toda Europa, es el sinnúmero de senderos y trochas de su inmenso parque nacional, que abarca las dos terceras partes de la isla, donde se hacen recorridos de llano y montaña llegando a subir picos de hasta tres mil metros. Se practica también el parapentismo y por supuesto deportes náuticos en sus hermosas costas. Cuenta con 6 ciudades amuralladas, pues por su ubicación,  piratas, corsarios, cruzados…

Fue propiedad de Italia hasta el siglo XVIII, habiendo tenido un corto período en manos españolas. Napoleón fue quien logró, -por truques de las guerras- integrar la isla a Francia. Sin embargo, no olvida su pasado italiano, algo que vemos representado especialmente en su gastronomía. Para estar a tono con los tiempos que corren, tiene su movimiento separatista representado por el Frente de liberación nacional, cuyo símbolo es la cara de un hombre negro con una cinta blanca alrededor de la cabeza.

Nuestra visita la hicimos en 5 días, pero verdaderamente, debes ir a Córcega siquiera siete días completos pues hay muchos sitios que conocer y si te gusta el senderismo, talvez requieras un poco más. Conclusión: la tengo en mi lista de futuros viajes.

Viajamos desde Marsella en Air Corsica unos 50 minutos -solo son 200 kilómetros- hasta llegar a Bastia,  allí recogimos el carro e hicimos el siguiente recorrido:

RECORRIDO CORCEGA

Iniciamos entonces en BASTIA

Aquí nos alojamos en Sud Hotel, nada del otro mundo, aunque por $84 euros la noche, merecía más. Para pasar una noche fue suficiente, la única ventaja es que queda a pocos pasos del centro. Mi primera ciudad en Córcega realmente no me cautivó, pero lo sabía y la llegada allí fue más por conveniencia.

Bastia es la capital de la Alta Córcega y ofrece como atractivo su Ciudadela, situada en un promontorio en el barrio Terra-Nova, centro histórico. Los torreones en general están bastante deteriorados, pero parece que estaban restaurando, pues el Palacio de los Gobernadores, en la Plaza del Donjon tenía buen aspecto. A partir del bastión defensivo del siglo XIV, se construyó la residencia del gobernador genovés y hoy, funciona allí el museo de la ciudad. Aquí puedes tomarte un café y tener una bonita vista del puerto.

 

 

El barrio está formado por calles estrechas con casas de la época genovesa ocupadas por almacenes y algunos cafés. Se recorre en un par de horas.

CORTE

Muy temprano salimos hacia Corte, ubicada hacia el centro de la isla. El recorrido de aproximadamente una hora y media -aunque solo son 70 kilómetros- se hace por una carretera buena, a través de las montañas cubiertas con bosques de castaños y pasando por pueblitos colgados de la roca, es un paisaje digno de verse. Desde esta ciudad salen los montañistas a sus recorridos.

Nos alojamos en el hotel Si Mea, situado en la montaña y a 5 minutos del pueblo, en carro. Es una casa muy amplia, con habitaciones cómodas, un excelente desayuno y bonita vista a la ciudad. Para los amantes del agua, tiene también piscina.

 

Entrando por la avenida De Gaulle y tomando la calle Paoli, llegamos a la Plaza del mismo nombre, área comercial de la ciudad y donde nos recibe la estatua de Pascal Paoli.  El carro se puede estacionar a un costado de la primera avenida, cerca de la estatua del Duque de Padua y seguir a pie para remontar las calles del casco antiguo. 

La ciudad está prácticamente recostada a la montaña y en lo más alto está la ciudadela llamada “El nido del águila” por su ubicación. Corte fue la primera capital de la isla, que en el siglo XVIII, gracias a Pascal Paoli obtuvo su independencia de Italia ayudado por el general Gaffori, figuras éstas que allí son muy emblemáticas y ostentan sendas estatuas en las plazas que llevan su nombre. Asimismo, aquí se fundó la Universidad de Córcega, que lleva el nombre de su libertador. Pero esa independencia duró poco, pues en el mismo siglo Napoleón tomó posesión de ella.

 

Su arquitectura es típicamente genovesa, con casas de 4 pisos y pequeñas ventanas de persiana. Aún están en pié la casa del general Gaffory, otra donde vivió la familia de Napoleón y nació su hermano José y las de otros notables genoveses que allí habitaron, como la del gobernador genovés, arriba en la fortaleza.

El encanto está en recorrer sus calles estrechas, algunas bastante empinadas y con escaleras, entrar a las tiendas de productos y artesanía típicos y tomarse un café en alguna de sus pequeñas plazas.

 

Puedes subir a la fortaleza a pie -bastante fuerte- o montarte en el trencito que se toma en el Museo de Córcega, recorre algunas calles del centro y luego sube a lo alto. Allí está la Casa del  Gobernador, y otras casas de la época. Desde arriba se tienen una vistas muy bonitas de las montañas, el Valle de Restonica  y un pequeño río que lo atraviesa.

 

En la parte baja puedes conocer la Iglesia de la Anunciación del siglo XV, cuya torre es tan alta, que te persigue por donde mires y la Capilla de San Teófilo, adjunta a la iglesia y que guarda los restos del santo.

 

Como puedes ver, es una ciudad muy pequeña, la recorres en unas 5 o 6 horas. No es mi afición el senderismo, así que no hice ningún recorrido pero recomiendan mucho el Valle de Restonica.

PORTO VECHIO 

Salimos temprano para llegar al área de la Baja Córcega, visitar Porto-Vecchio y llegar en la tarde a Bonifacio. El trayecto a la primera nos tomó unas tres horas y media. En el camino nos topamos con la playa de Rondinara donde nos detuvimos. Es una playa muy sola pero hermosa pues está rodeada de árboles, y unas lindas y pequeñitas flores que brotan de las rocas.

 

Es la tercera ciudad más poblada del sur de Córcega con aproximadamente 20.000 habitantes y sitio muy visitado por turistas de Europa por sus playas cristalinas. Allí tienen sus mansiones personajes célebres.

Además de admirar sus playas, podemos visitar su Fortificación genovesa restaurada recientemente. Está  ubicada en la parte alta de la ciudad, adonde entramos por la Puerta genovesa  y cuya ala más notable es el Bastión de Francia, donde hay una sala de exhibición de exposiciones itinerantes. 

 

Cerca de la fortificación está la Plaza de la Iglesia, rodeada de comercios de artesanías y terrazas cuyo punto central es la iglesia de la Santa Cruz, del siglo XVI, 

 

PORTO VECHIO
Iglesia de la Santa Cruz Porto-Vecchio, Córcega

Continuamos caminando por sus callejones, tomamos la calle Napoleón hasta llegar a la Plaza de la República, sitio de reunión de los locales, donde abundan los restaurantes y cafés.

Finalmente, luego de almorzar y admirar sus callejuelas y casas, bastante bien conservadas, bajamos hasta la playa de Palombaggia muy cerca del centro y una de las más famosas de Porto Vecchio, por estar rodeadas de pinos y por el color de sus aguas. En nuestra visita (mayo) estaba muy tranquila pero parece ser que en el verano es demasiado congestionada y costosa.

 

Terminamos nuestra visita en unas 5 horas y partimos hacia nuestro siguiente destino.

BONIFACIO

En mi humilde opinión es la joya de la corona de Córcega, sus acantilados, ciudadela, y puerto son preciosos!

Bonifacio está en el extremo sur de Córcega, la ciudad se encuentra en la parte alta de un acantilado calcáreo, encerrada entre las murallas de su Ciudadela genovesa. En la parte baja está el puerto deportivo que forma una especie de rectángulo, donde se hallan la mayoría de los hoteles, un paseo de restaurantes y salen las embarcaciones que te llevan a hacer un tour a través de los acantilados.

 

Llegamos hacia las 6 de la tarde, habíamos reservado en el hotel Maora Village, un conjunto vacacional en las afueras de la ciudad. Gran decepción! son cabañas de una alcoba, baño y terraza, cuál de todos más sucio y con mal olor. No fuimos capaces de quedarnos allí; afortunadamente nos devolvieron el dinero pagado y salimos a buscar otro hotel; encontramos el Best Western Roi D’Aragon  ubicado en el puerto, con excelente vista, una buena habitación sin desayuno, y casi por el mismo precio, $90 euros. 

BONIFACIO CORCEGA
BONIFACIO CORCEGA

Aprovechamos el atardecer para hacer un recorrido inicial por la Ciudadela. La muralla inicia en la parte baja y se debe subir una rampa para entrar por la Port Gêne o Puerta de Génova. Luego de atravesar una gran puerta de madera entras a la terraza del Bastión del Estandarte, desde donde se logran unas buenas vistas del puerto y los acantilados. Sales de la terraza y a pocos pasos, ya estás en el Centro histórico. De allí en adelante es dejarse llevar por calles estrechas y de casas bajas, que te conducen hacia pequeñas plazas: Encuentras el alto campanario de la Iglesia Santa María la Mayor -la más antigua de la ciudad- construida por los genoveses en el siglo XIII, en un rinconcito descubres la de San Juan Bautista perteneciente a la cofradía de los franciscanos. Es una zona de restaurantes y terrazas pequeñitas donde abundan también los almacenes de artesanías. Ya en este punto había oscurecido y debimos regresar al hotel.

 

Temprano en la mañana, tomamos en el puerto el trencito turístico que nos llevará hasta la Esplanada San Francisco en la Citadelle, a unos 10 minutos del centro histórico. Allí se encuentra un hotel de lujo, un convento, el llamado Cementerio Marino conformado por un conjunto de panteones blancos, muy uniformes en su construcción y donde reposan restos de familias de la isla. Asimismo, hay un monumentos los ciudadanos caídos en la segunda guerra mundial. Pero lo más espectacular de este sitio, es la vista al mar. Desde allí podemos contemplar todos los acantilados en sus diferentes formas y alturas y hasta vemos la isla de Cerdeña situada a 12 kmts., a la cual se puede pasar en ferry.  Luego de esta visita, el tren recorre también algunas calles del Casco antiguo. El tren es del sistema subir y bajar, pasa cada 30 minutos, su costo es muy bajo, menos de 10 euros pero no recuerdo exactamente el precio.También  se puede subir en carro y se dispone de un amplio sitio de estacionamiento.

 

A eso de la 11:30 tomamos un barco que nos llevaría a recorrer los alrededores y admirar los acantilados, en un paseo de aproximadamente una hora. Entramos a la Gruta Sdragonato, muy grande, iluminada en el fondo a través de aberturas en su parte alta  producidas por la erosión de la roca, una de las cuales tiene la forma del mapa de Córcega; también se divisa el Faro Madonetta  guía para los barcos que van hacia Cerdeña, las casas en lo alto del acantilado que sostiene la Ciudadela y la Escalera del Rey de Aragón, con 187 escalones que, dice la leyenda talló este rey en el acantilado en una de sus invasiones, sin embargo la realidad, es que fueron cavadas en el siglo XIV para llegar hasta un pozo de agua dulce. Se pueden visitar por $2,50 euros, yo no lo hice. 

Finalizado el paseo en barco, fuimos al centro histórico y almorzamos en el restaurante Cantina Doria, que ofrece comida típica de la isla de muy buena calidad y a precios razonables. Allí nos tomamos una sopa corsa deliciosa. Ojo, porque cuando la traen te das cuenta de que la porción es tan grande que pueden comer tres personas.

Termino aquí la primera parte de mi paseo a Córcega la Isla de la Belleza que bien hace honor a su apodo.

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1 comentario en “CORCEGA I”

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