Cartago es un suburbio a 15 kilómetros de la ciudad de Túnez, sede del gobierno central y residencia de familias adineradas. No visité la ciudad moderna, mi interés era conocer las ruinas de la antigua ciudad.
La ciudad tiene su orígen en el siglo VIII a.C. y estaba ligada a los Fenicios (hoy Líbano) por el comercio. Fue la capital del Estado Púnico, que abarcó el terrritorio tunecino, lo que hoy es Argelia, parte del norte de Marruecos y otros territorios en el Mediterráneo y la península Ibérica. Se dedicaba básicamente al comercio a través del Mediterráneo y tuvo como líder destacado a Anibal Barca, quien enfrentó a los romanos en su expansión. Estos destruyeron la ciudad en el siglo II a.C. y entraron a dominar lo que fuera el imperio. Sobre las ruinas construyeron la nueva ciudad y de la antigua civilización no quedó nada.
En la ciudad Púnica los sitios más destacados eran, el puerto por su vocación comercial y la colina de Byrza, lugar sagrado que estaba encerrado por una muralla y donde se encontraban los templos y estatuas de divinidades y las dependencias de administración. Hoy en ella se alza el museo de Cartago.

En la ciudad romana se destacaban las termas y el coliseo y por supuesto el puerto.

Las ruinas que visitamos son prácticamente romanas, algunas figuras, vasijas y restos de columnas púnicas, se encuentran hoy en el Museo arqueológico de Cartago y en el del Bardo.
Confieso que me desilusionó un poco, pues el parque arqueológico es bastante grande, hay seis zonas dentro de él y solo una de ellas está bien cuidada y vale la pena visitarla. El resto, son espacios cubiertos de basura y maleza, sin ninguna señalización o leyenda que identifique de qué se trata.
La zona que contiene las ruinas de las Termas de Antonin está bien demarcada y en buen estado de conservación.

Las termas fueron construídas entre los años 138 y 161 d.C en un área de 17.000 mts2 al borde del mar, utilizando gran variedad de materiales, entre ellos mármol rojo y blanco, granito, alabastro, piedra pómez y lava traída del volcán Etna en Sicilia. Contaba con diferentes salas de baño y descanso y unas instalaciones subterráneas con salida al mar, por donde ingresaba el combustible que alimentaba las calefacciones de las salas llamadas Caldarium, lo que actualmente podría ser un sauna. Las instalaciones funcionaron completas hasta el siglo IV, cuando las cúpulas de algunas salas se derrrumbaron durante un terremoto. Continuó en funcionamiento solo el caldario mayor, que cayó en el siglo V. Las instalaciones restantes se utilizaron como talleres de artesanos, hasta cuando la ciudad fue vandalizada y destruído su acueducto. Con la llegada de los musulmanes en el siglo VIII gran parte de piedras y mármoles fueron llevados para la construcción de la ciudad santa de Kairouan y su Gran Mezquita.
Nos llamó la atención a los turistas, que el mismo guia nos ofreció y ayudó a subirnos en algunas ruinas para lograr mejores fotos del conjunto, algo insólito y casi pecaminoso 😮 !
Aquí les dejo algunas fotos de las ruinas.
Continué mi recorrido y me topé con otras ruinas, en buen estado y sin ninguna identificación ni persona que vigilara el área. Consultando ahora, veo que se trata de las cisternas que distribuían el agua por toda la ciudad.


















Jo, qué lástima el descuidado y la poca importancia que se le da a tal tesoro. Ojalá pronto cambie y se le de el valor que se merece. Gracias por el post 😊
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